Miguel Angel Turco
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Yo la espero

Yo la espero en mis horas amargas
y en la felicidad de un día soleado,
la espero en el cálido verano
y en las lluvias del otoño gris.
La espero cuando florece el campo
y cuando las aves emigran,
la sigo esperando en las olas
de un mar violento y azulado,
en el torrente de un río calmo
y en la forma silenciosa de la roca,
en la fría angustia que me toca
en la fas de una tierra misteriosa
y en el espacio más desolado.

En mi espera, que recorre caminos
que van y vienen, a veces sin sentido,
denoto el pesar de esperarla
y el ánimo altivo de mi sentimiento.
Y recorro mil veces la senda,
que me lleva a ningún lado
sabiendo que aunque mi fe y mi pecado
son aristas de una misma historia
quiero guardar en mi memoria
el sabor dulce de haberla esperado.

Si llegara tal como la espero,
o si nunca llegara a mi puerto
si me viera y fuera a su vista
el grato encuentro de dos miradas,
o si ciega por lejanía y espanto
nunca de su mirada viera yo la luz,
igual estaría yo aquí, firme en mi locura
desde el ocaso hasta la alborada
de seguir esperando con ternura
la hora sublime de su llegada.
 



















Sirve

Sirve de escudo mi débil razón
para defender con tesón
el ánimo de un día perdido
y renovar los débiles latidos
de un ya triste y descreído
pero aún latente y vivo corazón.

Y sirve de sustento tu recuerdo
y de alimento mi humilde ilusión,
para seguir dándole sentido
a esos mismos latidos
que enturbiaron la razón.

Sirve de consuelo un gesto tuyo,
pero no es consuelo lo que busca mi alma
sino encontrar la misma calma
que tuvo en los tiempos suyos.

Y por fin, sirve como motivo
la más tenue de tus miradas
y el más sencillo de tus suspiros
para buscar con mis ojos furtivos
la sombra de tu piel idolatrada.
 



















Te sigo buscando

Sombra de oscuros reflejos,
piel sangrante de heridas viejas,
torbellino abrumador de sentidos
y forma extraña de sórdidos sonidos.
bruma espesa de mares revueltos
y más fuertes los vientos
que el rumbo sinuoso,
hacia el esquivo y deseado puerto
donde se amarran con ansias dichosas,
el pensarte en mis brazos
el saber que aún no estoy muerto,
el encanto dorado de verme despierto
y sentirte piadosa, velando mi sueño.

Manos alzadas a nubes estrechas
buscando raíces, mas es estéril la tierra,
sembrando semillas de fe empecinada
en hallar las frescas vertientes
que rieguen las ilusas simientes
de una condena frustrada.

Y es gozo de vida floreciente
la cálida senda, la vera despejada,
el canto que resulta naciente
buscando los lazos que te tengan atada



















Si vez

Si vez mil pájaros volando
y las nubes abriéndoles paso
y el sol creciendo brillante y redondo
es que me estoy acercando.

Los árboles movidos por el viento
me anuncian la tormenta
y las estrellas fogosas
la calma de una noche,
noche más calma y serena no vi nunca
desde el día en que sin decir nada te fueras.

Ya no habrá calma ni estrellas,
ni el sol crecerá más,
y los pájaros se quedaran en sus nidos
si no dices, como antes,
que me amas...



















Sin prisas

Alegres están las almas,
verdes los campos, fértiles flamas...
fresca el agua brotando
de la fuente profunda de los intentos
y dichosos los pensamientos
que siempre encuentran la calma...

Colores y formas mezcladas,
finos aromas y sutiles sonidos
encuentro de seres perdidos
y reposo de las nostalgias.

Cielo infinito de sol,
de luna y de estrellas
canto alegre y afinado
como el que surge emocionado
ante la sola presencia de ella...

Y son sus pasos el andar de la risa,
y sus manos la herramienta milagrosa,
su mirada, la que logra, tan hermosa,
hacerme pensar en el tiempo sin prisas.

Y es su voz el canto sublime y perfecto
que arrulla despacio mi paz y mi sueño,
que entibia los días y mantiene correcto
el fuego que quema muy lento los leños...
 



















Poema Nº 10

Vida dejada al azar de las cosas,
visiones mezcladas de luces y sombras
que cada vez que mi boca te nombra
se esparce en el aire la rima quejosa.

Noches de hastío, de sueños perdidos,
playas de mares que mojan arenas
y borran dibujos que son signos de pena
y en el muelle lejano buscan abrigo.

Días de gloria, efímera ella,
recuerdos preciados de instantes hermosos
que vuelven a irse, tal vez caprichosos,
en un solo suspiro que libera y apresa.

Grandes estatuas de piel marmolada
se erigen erectas en un campo lejano
y recuerdan que hubo glorioso pasado
que teniéndolo todo, se ha quedado sin nada.

Estrellas fugaces, recónditos destellos
estrechos los mantos de tristeza y olvido
aun en su último viaje, llevan consigo
el hálito vivo que floreció tan bello.

Mesa servida de manjares sabrosos,
que alimentan la dicha, de estar en encuentro
y servir los platillos que nacen adentro
y dejar como hambrientos los gritos quejosos.

Amargas raíces de frutos muy dulces
semillas brotadas de estériles tierras
pensar que es tan cruda la trágica guerra
como brillante la paz y sus cálidas luces...
 



















Mi único sueño

Aunque hubiere yo conocido
del amanecer su alba brumosa
y de la noche impiadosa
sus estrellas y su luna...
Aunque no haya sido ninguna
la pena que yo haya sufrido
y aunque fuera yo, sólo
una presa del voraz olvido...
Aunque hayan mis ojos visto el fuego
y mis manos tocado la piel más suave,
aunque hayan escuchado mis oídos
la voz más dulce y la del que sabe, y
la música del mejor de los sonidos...
Aunque mi boca haya besado
la boca jugosa y tierna
de una mujer apasionada,
y en su cálida mirada
me hubiera yo perdido...

Aunque haya la vida entendido,
y me huyeran los miedos y espantos,
aunque ni siquiera con tanto
yo hubiera encontrado la calma,
y se me hubieran hecho nudos
los gritos sordos de mi alma...
Aunque haya encontrado los versos
que a mi espíritu hayan llevado
a ser él, el mismo que luego
los haya olvidado...
Aunque conozca de las flores su aroma
y vibre de emoción y de encanto
ante la sublime belleza del vivir...

Aunque hubiera yo podido sentir
que todo el cuerpo se me hace un río,
y que hacia el mar de los sueños
desemboque su caudal bravío...
Aunque todo en la vida, me hubiese ocurrido
no podría escribir mi mejor poesía
si no hubiera sentido por ella
este cariño tan mío...
Y es mío porque sin ser su dueño,
puedo ponerlo en mi pecho
y decir sin rencor ni despecho
que es la parte dorada, de mi único sueño...
 



















Mi lanza en tu alma

Temblando están mis manos frías,
y emocionado mi corazón ardiente,
fluye como un fuerte torrente
la sangre en mis venas vacías...
Yo que luché con porfía
por este amor que me hace eterno
he sabido de la calma del cielo
y del fuego que quema el infierno...

Miedosos están mis ojos, abiertos,
de verla pasar sin que sepa que la miro
y ansiosos mis pasos recorren camino
esperando decirle con algo de acierto,
que toda mi vida es un frío desierto
si ella no pisa el suelo vacío,
de mis náufragos besos,
de mis fértiles sueños...

Y errante es mi silencio, mi derrota,
que no hay voz que ponga en mi boca
una sola palabra de queja o de sombra
porque no hay siglas, frases ni idioma
que pueda albergar en su seno,
la viva expresión del aroma
que desprende su ser verdadero...

Y no es que tenga de rosas las manos,
ni de seda sea su piel milagrosa,
su sombra no encarna pecados
ni su luz encandila las prosas,
pero tiene el mágico aliento
de saber que su amor es sustento
y en el alma lleva clavada
la lanza profunda de mis sentimientos...
 



















Aún arde mi llama...

Están rotas las antiguas ilusiones,
como están mojados los sembrados,
que cubiertos de rocío se mecen
a voluntad de los aires agitados.

Están vacías las arcas del recuerdo
como están las orquídeas florecidas
que mostrando colores deslumbrantes
se muestran al cielo, enfurecidas.

Y están en la humedad de la siembra,
y en la furia viva de las orquídeas
el canto melodioso que alimenta
y el hastío perturbante de los días.

Está desgarrada la heroica valentía,
como está seco el inmenso desierto,
que lejos de darse por muerto
se desespera por mantener la vida.

Está quebrada la osamenta de la esperanza,
como tibias están las manos de una madre,
que acaricia, consuela y no se cansa,
de ejercer su don, el más loable.

Y están en el valor, y en la espera confiada,
las armas que me dan el sustento
y el cálido y fugaz aliento
que mantiene vivas mis fibras,
y encendida por siempre mi llama.



















Mi peso en tu hombro

Ciego de amor busqué en tus ojos,
un horizonte imaginario,
y cerré mis ojos a ecos lejanos,
puse en tus hombros mi desengaño
y en tus manos mis pesares,
escarbé en busca de altares
y en ellos a un santo salvador,
y la música de una oda salvaje
en el embravecido oleaje
de un mar abrumador.

Cargado de culpas y de pecado,
con los pies descalzos,
recorrí de ida y vuelta
el sendero de un corazón destrozado,
y sabiéndome abandonado
a la suerte del desamor,
hurgué cansado en los campos
donde el suelo es el consuelo,
la siembra es la esperanza
y la cosecha el dolor.



















Tocarte

Despertar contigo,
respirar en tu espalda,
sentir que tus pechos
piden tiernos mis manos.
Descubrirte lentamente
ver sobre las sábanas
el dibujo suave de tus formas,
palpar tu piel incandescente
y sobre todo ser consciente
de estar allí, a tu lado.

Podría ser en paisaje desolado,
o en medio de un torrente humano,
en la cálida noche estival.
o en el frío más frío y cerrado,
en el sueño más soñado
o en este mundo real,
en el cielo, rodeado de nubes
o en el infierno voraz,
o en este lecho,
donde respiro en tu espalda,
y siento que tus pechos,
piden tiernos mis manos.

En cualquier lugar
en forma cualquiera,
habrá en mí algo inalterable,
y será que tu quieras a quien quieras
el amor por ti
de mi locura,
será siempre el culpable.
 



















Una vida contigo

No hay tiempo, espacios,
no hay fronteras ni distancia
no hay penumbras, ni tinieblas,
tampoco miedos ni vanidades,
es como si todas las edades
se convirtieran en un instante
y que al tiempo restante
se lo llevara el viento.

No hay soledades ni angustias,
no hay conflictos, crisis, amarguras,
no hay miradas ni almas duras,
tampoco mentiras ni falsedades,
es como si todas las maldades
se transformaran en un momento
y sin necesidad de inventos
todas las cosas se tornaran ideales.

Y no es que yo lo imagine,
o sea fruto de vanas fantasías,
es que toda el alma mía
se pone delirante
al saber que por delante
me queda una vida contigo...



















Mi pintura y yo

Pintado está el retrato
de los días felices de mi vida,
sobre una tela apenas desteñida
y con colores mezclados al tacto.

Es una obra inconclusa y distraída,
que no tiene dirección ni estilo,
los pinceles son flores del estío

y el marco, nubes desvanecidas.

Quiso el artista belleza y esplendor,
y trazó las líneas con finura
pero se rebeló la pintura
al encontrar un lienzo de dolor.

Contemplarlo en su atril miserable
desgarra el ánimo del pintor,
y la espera se torna interminable
esperando que brille un color.

Fue expuesto y visto en galería
con esperanza de que alguien le dé valor,
pero visto maltrecho y deslucido
el autor ha ya perdido
toda fe en su esforzada labor...



















Entender y renegar

Aprendiendo a vivir
puede que se vaya la vida,
entender que así son las cosas
y renegar de que así lo sean,
embelesarce con el aroma de una rosa
y entender que aun una flor hermosa
se defiende con espinas.

Qué inútil puede resultar
acumular tanta experiencia
el sentir no es como las ciencias,
y los sentires no se pueden calcular.

En ese camino que va y viene
están escondidas las respuestas
y no es casual que quien menos otorga
sea el que pierda menos,
pero es sólo quien ofrece su alma
quien se siente sano y pleno.

Y ha de entender esto el hombre,
rico, pobre, ilustre o desdichado,
el que sueña, el que gobierna
y también el gobernado.
El calmo, el alterado, el que decide
el devoto que da limosna
y el mismo santo que las recibe.

Porque es del cielo,
que proviene la providencia,
y del mismo la razón y entendimiento,
pero es del mismo cielo
a veces, celeste y calmo
que caen furiosos los rayos
y soplan desbastadores los vientos...
 



















Amarte más

Me tiene atado tu encanto floreciente
y me tiene esclavizado tu corazón ardiente,
me tiene acongojado tu engaño sin sentido
y me tiene orgulloso el latir de mis latidos.

Y sin embargo no reniego de mi atadura,
porque es como una fuerte armadura
que me protege de la furia impiadosa
que tienen tus ojos, y tus manos hermosas.

Me tiene azotado el aire de tu suspiro
y me tiene azorado el paisaje que miro,
un precipicio que culmina en la misma cima
donde yacen mis penas y mis rimas.

Y sin embargo no rechazo mi cruel destino
porque tal vez este no sea el exacto camino,
pero sé, porque me basta con sólo saberlo
que es la forma correcta de recorrerlo.

Me tiene adormecido el llanto derramado
y feliz, porque nunca tanto había amado
acepto con donaire el trágico motivo
que llevan a tus besos a la sala del olvido.

Y sin embargo no me lamento de mi llanto
porque aun habiendo querido tanto
tengo en el alma la frenética fantasía
que aún me queda amarte más, todavía...
 



















Sin destino

Estando yo agotado
de tanto buscar amores,
estando ya cansado
de encontrar desengaños,
hurgando entre restos
de una vida desolada
y viendo luces brillosas
en las oscuras alboradas.
Tratando con desgano
de recorrer caminos llanos,
intentando beber las aguas
de los manantiales sanos,
insistiendo en doblar el destino
es que sin querer he perdido
el rumbo de tus pasos...
Y volviendo la vista
y revisando el pasado,
viendo la huella que he dejado
me encontré desconsolado
por el ser que me ganó,
y en la lucha que entablamos
sólo quedé doblegado
a la falta de su favor.
Harto de mostrar mi sed
y demostrar mi hambre
exhausto por padecer lo que soy
sin saber ahora lo que he sido,
sólo por extrema cordura
en sus redes, enloquecido,
recurro a los abismos oscuros
de los sueños que he perdido.
Estando yo agotado
de buscar estrella en el cielo claro,
y desesperado, esperar la luz del sol
en las noches de los campos mojados,
habiéndome, por fin, ilusionado
que buscando se encuentra razón
y siendo en la búsqueda porfiado,
me quedaron, latentes, en las manos
los restos de su vivo corazón.
Y al fin, entregado y vencido,
de rodillas, pidiendo perdón,
fui semilla de un fruto prohibido
y raíz del árbol tendido
por el viento que el alma azotó...



















Sin ella

Cómo le digo que yo la amo ?
cómo le expreso mi noble ansidad ?
qué forma y qué estilo debo yo usar ?
para que ella entienda,
mi modo de amar.
En qué idioma o dialecto
debo yo las palabras buscar ?
para decirle algo tan simple
sin que tenga que por ello
ponerme a temblar...

Con qué gesto puedo ocultar
que me falta coraje
para poderla enfrentar ?
y decirle en forma salvaje
que amo hasta el aire
que ella pueda respirar...
El sol que quiera mirar
y el paisaje que quiera descubrir,
el aliento que quiera sentir
y el mar que quiera surcar...

Con qué letras le puedo decir,
que es sincero mi dicho miedoso,
y que no es falso mi profundo sentir,
que si es mi discurso dudoso
es sólo que no encuentro reposo
al ver que sin ella,
Ya no puedo vivir...



















El pecado contigo

Descubro en tu forma sinuosa
el mágico aliento de una pasión
y recorro con furia tus poros
y me inundo en el sudor de tu piel,
me ahogo en la miel de tus pechos,
y tu espalda es como un latir
de sangre caliente y urgente
que hace a mis ansias vivir.

Me arrojo entregado a tus brazos
y me siento a la vez el dueño
de tus besos, de tu boca, de tus sueños,
que son el invisible pero fuerte lazo
que me ata a tu ardiente existir,
y si me dieran a poder elegir
entre un mundo dorado y perfecto
y la pequeña burbuja donde te amé,
no dudes que ahora estaría
en ella, contigo, sin miedo a perder.

Me roza tu piel y me hierve la sangre
mitigan tus besos mi sed y mi hambre,
me miran tus ojos y se escapa mi pecho
a buscar en el cálido lecho
la razón que se vuelve pecado...



















Ella mira la luna

Me dijo que mira la luna,
en la playa vacía de arena
y se ponen ardientes sus venas
y por ella, el amor me jura.

Me dijo que ama la luna,
ver en el mar su luz reflejada,
es como encontrar en cada mañana
el motivo de paz y de ayuda.

Y en la playa con luna redonda
con viento que mueva las olas
se encuentra en un mundo distinto
que temblar de emoción le ocasiona.

Y si en la noche, serena y con luna
de su alma el amor se apodera
es una mansa y fértil pradera
que esboza una tibia y sana locura.

Y ella que me habla de esta luna
y se emociona con verla en la playa
se esclaviza porque en ella no halla
el motivo que le da su altura...



















Diálogo de lágrimas

Quieres que cambie tus lágrimas
por una sola sonrisa mía,
y que tus lágrimas sean espinas
que hieren también mi corazón,
pero tu noble razón
me frecen piadosas
para poder hacer más hermosa
la firme sentencia de una ilusión,
pues, de sonrisas he tenido
un mundo entero, en el que creí,
pero hoy al querer intentarlo
ya no pude sonreír...
Y yo acepté tus lágrimas
y en canje nada ofrecí,
pero tus lágrimas y las mías
entablaron un diálogo así:
-Yo soy  lágrima de quien
ha sabido dar sin esperar.
-Y yo lágrima de un hombre
que espero todo sin dar.
-Yo soy lágrima de un espejo
en el que me miro y quiero ser.
-Y yo lágrima de alguien
que ni sus propios ojos pudo ver.
-Pues entonces está claro,
nuestro destino es desigual,
mientras yo soy lágrima de espera,
tú eres agua de piedad.
-Yo soy lágrima sin sentido
pues no es culpa de alguien más.
-Y yo entiendo ser lágrima
únicamente si no estás.
-Pero como es eso, si ni siquiera sabes de mí ?
-Se que eres lágrima, y eso eres para ti.
-No se por qué estás, cuando  no estoy,
puedes vivir en mi ausencia.
-Es verdad, mas en tu presencia
es cuando siento que no voy
a ponerme en los ojos tristes
de quien me envió a verte hoy.
-Es que yo soy lágrima de soledad y de antojo.
-Y yo entiendo tu sed, que saciaré de a poco.
-No hay de donde beber, soy lágrima seca.
-Pero yo tengo esa humedad,
de la que se da y no se presta.
-Entonces eres lágrima noble
de esas que ya no se encuentran.
-Hay muchas todavía
sólo están a la espera.
-Y qué esperan esas lágrimas
si son fruto de lo que eran ?
-Encontrarse con otra lágrima
que tenga fe verdadera.
-Entonces, no pueden tocarme
mi fe esta perdida, por eso he salido
de los ojos, tal vez, arrepentidos
de quien no supo vivir.
-Y acaso piensas que yo
he sabido hacerlo ?
puede que en tu llanto no puedas verlo
pero tampoco yo supe,
cumplir todos mis sueños.
-Hagamos un trato, ya que ambos salimos
de ojos que han perdido
algo de su fuerza y de su fe
en este largo y estrecho camino,
volvamos a encontrarnos en los ojos
de quienes nos han enviado
a ver que todo lo pasado
puede ser revertido.
-Acepto el trato, lágrima, amigo,
y ya vez no hizo falta camino
para entender que le destino
a veces nos lleva del otro lado.
-Pues yo no se bien por qué sendero
he hasta ahora transitado
pero saber que están tus manos
me quitan temores y miedos...
-Y a mí, saber que has mojado
la mejilla de un ser tan humano
tan feliz me ha dejado
que me devuelve el aliento,
y se hace razón y sustento
en la razón de tu pecado...



















Así me verás

Toma en tus manos una vela,
mira su llama quemando la cera
y observa su mecha impiadosa
peleando su vida con aire triunfal
y resiste ser llevada a los templos
donde ya no se puede quemar.

Toma en tus manos una piedra,
mira esa roca como pudo caer
vencida de aguas, de aires
un día fue parte del cerro
que fue más grande que el mar.

Extiende tus manos al cielo
y atrapa en ellas un manojo de viento
y mira, como un aliento
no se deja atrapar.

Y pon en tus manos las nubes
y observa como se van,
empujadas por el mismo viento
que quisiste en tus manos tomar,

Pon en tus manos un trozo del sol,
y mira como alumbra los dedos
y se queda buscando sin peros
un horizonte por donde escapar.

Toma en tus manos un puñado de tierra,
y mire como se escurre
entre dedos abiertos que dejan secar
la semilla que un día creía
en árbol erguido poderse formar.

Toma en tus manos una gota de agua
mira como moja y se evapora en tu piel,
que un día fue río y corrió a la mar
y hoy es desierto de arena y de sal.

Ponte de frente al árbol plantado,
que en tierra profunda resiste
embates del tiempo y la tempestad
y escucha el arrullo que el aire
canta en sus hojas, al hacerlas temblar.

Si puedes hacerlo, entonces verás
un exacto reflejo de mi realidad,
y me verás tal cual, completo,
sin que nada se pueda escapar.
La vela y su llama es mi flama
que ya no quema ni alumbra
ni encuentra templos de paz.
la piedra es mi alma que un día fue parte
de enorme montaña que al valle miraba
y ahora no es nada, mas que escombro perdido
y ni un solo latido quedó sin golpear.

El viento es el riesgo, que tomé engañado,
las nubes son sueños, aquellos dorados
que se fueron, empujados
por la verdad de los vientos.

Y el trozo de sol es mi luz, mi mirada
que se esconde cansada y lejana
dejando destellos que ya son ocasos.
La tierra es mi idea, del mundo, de todo acaso,
ha sido muy fértil, tal vez algún día
mas ahora es estéril y no tiene cabida,
y sin remedio secó la semilla
que había plantado con tanta emoción.

El agua es de mí, las ganas, la voluntad,
se escurre tan fácil que inspira piedad
y moja tan poco, que no puede más
saciar el deseo de vivir de verdad.

Y el árbol, yo soy, entero y frondoso
que clavado en la tierra pudo aguantar
embates del tiempo eterno y furioso
y sequías de agua y de soledad,
pero tan débil que tiembla miedoso
cuando la brisa lo toca, con su suavidad



















Poema Nº 35

Hube de tener en las manos
los sueños del mundo,
el universo curioso
la mágica espera,
el silencio que aturde,
el espacio que alberga,
y pisar en la tierra
donde brotan semillas
que son como estrellas.

Hube de tener en mi alma,
deseos de vida
amores y encuentros,
la tibia caricia
y el atrayente misterio
y nadar en las aguas
donde fluyen latidos
que son como el aire
que se convierte en suspiro.

Y cuando mis manos
quedaron vacías,
y los sueños no fueron
mas que deseos lejanos,
el infinito universo dejó de buscar
y la espera se hizo miseria,
cuando mi alma perdió su deseo
amores y encuentros
odio y lejanía se hicieron,
las caricias fueron ausencias
y en soledad se convirtió el misterio.

No pude pisar esa tierra,
ni nadar en aquellas aguas
que ya no eran tan claras
si no turbias y raras
llenas de ahogo y destierro.

Y hube de tanto sufrir
ganarme el premio glorioso
de verte llegar,
de encontrarme tu sueño,
de ser tu mirada
mi luz y mi guía,
tu piel el terreno
donde sembrar alegrías.

De tu risa las aguas
regaron las secas semillas
y fue tu caricia
que volvió a ser espera,
el tímido aliento
y mi fe verdadera.

Y es tu mirada
el misterio perdido
tus besos, ausentes
el aire hecho suspiro
y el sueño de tenerte conmigo
el mágico espacio
que alberga tu encuentro
y se queda clavado
como espina en mi pecho...



















Dorada ansiedad

Tibio encanto de nubes
colgadas de un cielo
celeste y veraz,
ardientes deseos de aire,
de aliento turgente
de placer y de paz.

Dorada ansiedad
por verte desnuda
en lecho de rosas
esperando por mí
para explorar con manos
con piel y con dientes
las curvas salientes
de tu humanidad.

Tocarte la espalda,
sentirte vibrante
hacerme tu hombre
y en tus pechos nadar,
sentir a tus manos
que aferran mi cuello,
y no ser por ello
nenos esclavo, sino libertad,
de amarte y tenerte rendida
con ansia y deseo,
dejarnos dormidos
y con ello soñar...
 



















Me hice de tí

Del canto de un ave
tomé yo el silencio
y con su tibio acorde salvaje
puse al paisaje
un cálido abrigo.
Del aroma exquisito
de una flor misteriosa
tomé yo sus albores
y puse en el aire
los nuevos colores.
Del agua de un río
tomé yo la humedad
y con su frágil edad
puse el cauce en camino.
De una verde pradera
tomé yo su espesura
y con calma bravura
derroté al olvido.
Y de la magia divina
de tu piel y tu altura
tomé fuerza y coraje
y me hice yo mismo el paisaje
donde brilla tu luna.



















Tengo que escribir un poema.

Tengo que escribir un poema
para decirte cuanto te quiero
pero por más palabras que uso
no puedo dejar de sentir que me abuso
de tu paz y de tu consuelo.

Tengo que escribir un poema
y hurgar en el lenguaje
para encontrar palabras bellas,
pero por más versos que invente
no puedo dejar de sentirme inerte
ante tus ojos, que brillan como estrellas.

Tengo que escribir un poema
y poner en ello mis mejores fuentes
pero hasta dónde podré ser fuerte ?
para no morirme antes de pena...



















No puedo tocarte

Qué puedo decirte...
si mi voz no tiene manos
para tocar tus cabellos
y sentir como son bellos.
Y mi voz no tiene ojos
para ver los destellos
del sol de tu mirada...

Y mi voz no tiene tonos,
que describan la alborada
y contarte con palabras
lo que en mi pecho se acuna
es como ver la noche clara,
y no poder tocar la luna...

Sin embargo quiero decirte
en este verso improvisado
que no importan las manos
ni los ojos, ni la noche
y que sin pensar en reproches
en toda hora y sentido,
eres la dueña de mi amor
y yo, el esclavo de tus latidos...
 



















Hermana que partiste...

Donde hubo luz
ahora sólo veo oscuros reflejos,
se marchitan las cálidas rosas
que florecían a lo lejos.

Con las piedras hostiles
se desgarra tu vestido
y tus voces, antes felices
son ahora, amargos sonidos.

Tu pecho que latía vigoroso
respiraba aire a torbellinos
pero apenas escucho tus latidos
y suspiras un tímido suspiro.

Los colores de la vida,
que eran en ti, aún más vivos,
forman parte de un abismo
monocorde y aburrido.

Qué fuerza ha creado el supremo ?
capaz de hacerte yacer
si apenas puedo creer
que algo te abatiera,
y siento mi alma toda entera
junto contigo, desfallecer.

Sé que te irás, o ya te has ido,
no sé como será el camino
que te lleve a lo eterno
pero yo prefiero el infierno
a este dolor encarnecido.

Te llevas mi sangre,
Y mi tormento,
Hermana mía,
Qué sufrimiento !
Purificada está tu alma,
elevada al firmamento...



















Yo tengo

Tengo el alma herida,
con una herida que no sana,
una yaga a carne viva
que con tu nombre sangra.
Tengo un dolor profundo
que demuele mis entrañas,
una ira a todas voces
que en mi silencio se aplaca.
Tengo en mis manos la luz
que tu corazón irradia,
un destello de ilusión,
que tu sonrisa, en mis ojos, desparrama.
Tengo el sueño de tus labios
que queman la desesperanza,
una noche con luna candente
que envuelve el ensueño de tus besos.
Tengo un recuerdo que me llama
cada vez que estoy por perderme,
una fuerte y estridente campanada
que me impide dejar de quererte,
un impulso demasiado fuerte
como para dejarme en medio de la nada...



















Vivo soñando

Hubo un tiempo en que soñé
que soñaba despierto,
hubo un tiempo en que desperté
y vi que sólo era un sueño,
soñé que despertaba y
desperté soñando,
que si era capaz de soñar
bien podría vivir soñando...

Era un sueño mi despertar
y de sueños quise vivir soñando
que soñando podía despertar
y aún así seguir soñando...

Soñé un sueño distinto
porque lo soñé despierto,
soñé que mis sueños eran
soñar sin pensamientos...

Y por fin desperté del sueño
aquel que soñaba despierto
y el sueño se fue volando
en busca de otro sueño...



















Poema Nº 46

Una voz que se escucha
aún estando muda,
olas de un mar que moja
aún estando seco,
ramas fuertes, frutos sanos
de un árbol que no tiene raíces,
luz que encandila los ojos
aún estando apagada,
piel que se siente caliente
aún sin ser tocada,
palabra que hiere
aún sin ser pronunciada.
Esperanza perdida
aún sin saber qué se esperaba,
herencia vacía
que no tiene legado
y ojos que ven
aún estando cerrados...

Así fue que viniste
aún sin haber partido
y así, en mí, has vivido
aún sin haber nacido,
así buscaste, en mí, el futuro
aún sin tener un pasado,
y así partiste, sin rumbo
aún sin haber llegado.
Esperanza perdida
aún sin saber qué se esperaba,
sólo el tiempo, sin espacios
aún sin tener como medirlo,
así fue que te he sentido
aún sin verte a los ojos
porque así me hubiste abrigado
aún sin tener abrigo...

Y así lograste que ahora
que la voz no se calla
no pueda ya oírla
ni cuando en gritos desgarra.
Y mojado ahora el mar bravío
ya no tiene oleaje marcado
y el árbol tuvo raíces
mas sus frutos ahora secaron.
Encendida quedó la luz
y ya no me encandila,
y pusiste tu  piel en mis manos
mas es como tocar el abismo
y no hiere ya la palabra
que al fin has pronunciado
y tiene un claro legado
la herencia que ya fue perdida.
Y abiertos los ojos no ven
como cuando estaban cerrados...
Y llegaste, pero nunca viniste
y naciste pero de mí has alejado
el futuro que fue algún día
y el pasado que aún  no ha llegado
y encontraste un rumbo y quedaste
midiendo el tiempo con arma precisa
y tuviste abrigo en tus manos
mas ya, del frío, no me cubriste,
y sólo perdura, qué triste mirada !
la esperanza perdida
aún sin saber, qué se esperaba...



















Poema Nº 48 – Te pretendo Mujer

Te pretendo mujer,
mujer y sólo eso,
sin deslumbrantes destellos,
sin oscuras sombras de poder.
Te pretendo mujer como eres, siendo,
que no hay y no pretendo
que lo que fueras dejes de ser.

Te pretendo humilde compañera
y soberbia si has de defender
el sitio que más te convenga
a ser aquello que quieras ser.

Te pretendo entendedora
de mi hombría y padecer
de mi risa y de mi amargo
trasuntar el tiempo sin placer.

Te pretendo mujer, mujer y sólo eso,
sin flores en el cabello,
sin herencias al nacer, y
por pretenderte de alguna forma
te doy yo mi pretensión
(aunque no la tengas por tu halago
de quererme y no pretender)
mis días y mis noches
mis condenas, algún reproche
y el miedo incólume de ser, y
la promesa también miedosa
de olvidarme del consuelo
y aprender a socorrer...

Te pretendo capaz de recibirme
este querer y no cejar jamás
aunque débil he de sentirme
poder ser fuerte para darte más.

Te pretendo mujer, rebelde
a mis tontas locuras de ansiedad, y
que me hagas sonrojar de vergüenza
si cometo el pecado de juzgar.

Por pretenderte de alguna forma
y no poder siquiera pensar,
te doy mis pensamientos crueles
y mi manera de hablar
para que sepas que puedes pretenderme
de la forma en que no soy de verdad,
y en ello no haya en mi conciencia
cosa alguna que me haga cambiar
el deseo de pretenderte mujer,
sólo mujer, y nada más...










 









Poema Nº 49 – ¿ Es sueño la vida ?

La vida es sueño...
De sueños está hecha la historia
mas qué es soñar sin memoria
y soñar sin poder hacer ?
Si puede un sueño no nacer
y aún así estar ya muerto,
será que de tanto soñar
no hice nada despierto ?

La vida es sueño...
De sueños está hecho el heroísmo
mas será que para se su dueño
hay que vencer al egoísmo ?
Si puede un sueño florecer
entre la arena estéril y candente,
podrá el mismo sueño
hacer que me sienta tan impotente ?

La vida es sueño...
Será un sueño la muerte ?
Soñar que no hay sueño inerte
ni soñador tan pretencioso
que pueda soñar y ser piadoso
con el sueño que lo despierte ?

La vida es sueño...
De sueños está hecho el destino,
mas, habrá que soñar con el camino
para soñar después como recorrerlo ?
O alcanzará sólo con soñar y verlos
encerrados en un mismo sueño
al caminante y al camino ?

Y si así fuera o no fuera
que el sueño es sueño
y que la vida es la vida
para qué dar por perdida
la amable caricia del sueño ?
Si se puede no hacer lo soñado
y se realiza lo que nunca se soñó,
de todas formas, no es pecado
ninguna cosa de las dos..



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